Las epifanías musicales dan para escribir un hermoso y curioso libro. Dave Matthews decidió, según sus propias palabras, que iba a ser músico mientras se comía un hot dog en el mítico Pink's sw Hollywood y escuchó una canción de  Paul Williams. Por su parte el cantante de los Byrds, Roger McGuinn, recibió la iluminación después de ver tocar a George Harrison "A Hard Day's Night". Algo parecido le ocurrió a Ray Lamontagne, quien se despidió de la fábrica de zapatos en la que  trabajaba por una canción: "Tree Top Flyer" de Stephen Stills y cogió su camioneta para empezar a tocar en directo las canciones que creía no le importaban a nadie. Nada extraño para alguien que provenía de una familia nómada que viajaba de estado a estado buscando trabajo, empezando una y otra vez una vida nueva.
Con una demo de diez canciones se presentó en varias discográficas hasta que Chrysalis Music Publishing se dio cuenta del profundo calado de su voz-que una y otra vez se comparar con la de Tim Buckley, aunque tiene más resonancias de un Van Morrison joven- y le dio luz verde para grabar su primer disco, Trouble (2004),  con el prestigioso productor Ethan Johns a su vera.

Luis Morganti


Información sobre Ray Lamontagne

 
 
 
 

Emisoras internacionales